Por: Los tradicionales campeonatos colombianos que se emplearon a un año y que fueron modificados en el inicio de siglo 21, a certámenes cada seis meses, han brindado la oportunidad a los nuevos equipos del rentado y, a los viejos, poder celebrar con otra estrella.
Ocurrió con regularidad y casi con una constante, que los oncenos que llegaban a las semifinales y finales, eran casi siempre los mismos. La prueba más clara es revisar todos los antecedentes de la Liga postobón cuando se realizaban de febrero a diciembre. Eran los llamados grandes e históricos que celebraran en diciembre.
En esa ruta se encaminaron atlético Junior y América de Cali, desde que ganaron su primer título en 1977 y 1979, respectivamente, ubicándose en la delantera del torneo, al lado de Santafé, Millonarios, Deportivo Cali y Atlético Nacional.
El viraje que le dio la Dimayor al rentado colombiano de jugar torneos cada seis meses, permitió sin duda alguna, la llegada a las finales de oncenos que quizá, no aspiraban a levantar copas y ubicar estrellas en sus camisetas con prontitud.
También esa clase de torneos semestres, permitió el grado de noveles conjuntos que alquilaron casillas en la primera división y de aquellos, que las telarañas bañaban lo que habían conseguido si no utilizaban elementos que brillaran las copas en sus estanterías.
Así ocurrió con Deportivo Pasto y Boyacá Chicó, que ascendieron en limpia lucha de la categoría y obtuvieron un título. Se acercaron a disputar finales: Real Cartagena, Seguros la Equidad y Atlético Huila, sin la misma suerte que los anteriores.
A ello debemos contemplar la consecución de las primeras estrellas de los veteranos matriculados de la A, Cúcuta Deportivo y Deportes Tolima, casi eternos portadores de la cola del campeonato. Jorge Luis Pinto y Luis Augusto García, dos curtidos técnicos que los condujeron a cambiar su historia.
Ese latigazo de felicidad de Motilones y Pijaos, se vió refrendado por equipos que parecían eternizarse en pasar años sin volver a ovacionar. Pero ese diseño de los nuevos torneos, facilitó el aterrizaje a finales del Deportivo Independiente Medellín (45 años) e Independiente Santafé (37 años), hasta lograr de nuevo un título. Ahhh……, y al Once Caldas de Manizales.
Al DIM le ocurrió en el 2002 (tercer campeonato), y a Santafé este 2012 (séptima estrella), amén de otras finales donde quedaron con las manos vacías, aunque a los Rojos de la Montaña la sonrisa después fue doble con los campeonatos de 2004 y 2009.
También ese esquema de torneos, graduó a entrenadores jóvenes y que han refrescado las celebraciones, como Wilson Gutiérrez, José Flavio Torres, Néstor William Otero, Feliz Valverde Quiñones, Alexis García, Hernán Darío Herrera, Javier Ignacio Álvarez, Hernán Torres, Juan Carlos Osorio, Jorge Luis Bernal, entre otros.
Los méritos son de todos y ahora la facilidad de graduarse cada seis meses está vigente.
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