Cargando contenido

Pelea de 'hooligans' en Marsella deja 31 personas heridas

Un aficionado inglés en estado crítico después de recibir un golpe.

El emblemático Vieux-Port (Puerto Viejo) de Marsella fue, por tercer día consecutivo, escenario de incidentes violentos entre aficionados de fútbol la mayoría en estado ebrio, desplazados a la Eurocopa de Francia, con 31 heridos, uno de ellos entre la vida y la muerte, según el último balance.

El aficionado inglés cuya vida preocupa recibió  "golpes con barra de hierro, al parecer en la cabeza", señaló una fuente policial.

Se le intentó reanimar en el lugar y luego fue evacuado a un hospital. Su pronóstico es reservado, completo el prefecto de policía del departamento de Bouches-du-Rhône, Laurent Nuñez.

La vida de los otros tres heridos graves no correría peligro.

Una hora antes del inicio del partido, la calma había vuelto al Vieux-Port, aunque se produjeron incidentes rápidamente sofocados cerca del estadio Velodrome.

Las fuerzas de seguridad utilizaron granadas lacrimógenas y un cañón de agua para dispersar a los hinchas rusos e ingleses que se estaban enfrentando en las cercanías del estadio.

Unas horas antes, en el centro de la ciudad, se habían producido los incidentes más serios.

Una tarde de batalla 

La policía -unos 250 policías y gendarmes- utilizó también entonces gases lacrimógenos y los aficionados escaparon del lugar corriendo por las calles vecinas. Algunos continuaron peleándose, arrancándose la camiseta y rompiendo botellas de cerveza, constató la AFP.

La mayor parte de los 'hooligans' llevaban una botella en la mano y algún 'pack' de varias cervezas.

Hasta las 16h00 locales el Vieux-Port estaba tranquilo, pero entonces empezaron las disputas entre aficionados de varias nacionalidades.

"Llegamos al lugar e impedimos los enfrentamientos. Intervenimos sistemáticamente cuando hay disputas, para dispersarles", explicó el prefecto sobre el modo de actuar en situación así.

Hacia las 17h00, la policía y los hinchas, frente a frente en el Vieux-Port, continuaban sin embargo enfrentándose regularmente, separados por unos metros. Al lanzamiento de objetos (sillas, botellas), los agentes respondían con granadas lacrimógenas y cargas puntuales.

La principal disputa contó con 500 'hooligans' -300 de un lado, 200 de otro- en una calle perpendicular al Vieux-Port.

A las 18h00 locales, a tres horas del inicio del partido, una calma tensa reinaba en el lugar.

Incidentes similares habían tenido lugar el jueves y el viernes en Marsella, aunque con menos aficionados implicados.