Héctor Urrego cubriendo para RCN Radio los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, una de las 12 Olimpiadas donde ha estado.
Por: El Heraldo-www.antena2.com.coHéctor Urrego Caballero es una de las pocas personas en Colombia y en el mundo que pueden darse el lujo de decir que han estado en 12 Juegos Olímpicos.
Sí, leyó bien, en 12 olimpiadas. Es decir, 48 años de la vida de El Profe han transcurrido en el mundo del deporte y el micrófono, en la cita máxima de cada cuatro años, dándole a conocer a sus oyentes los principales aconteceres de las máximas justas deportivas.
Desde México 1968, cuando fue como deportista en ciclismo en pista representando a Colombia, hasta este año en Londres 2012, Urrego Caballero ha cubierto consecutivamente las justas de Múnich 1972, Montreal 1976, Moscú 1980, Los Ángeles 1984, Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sydney 2000, Atenas 2004, Beijing 2008 y ahora los de la capital inglesa.
Una hoja de vida envidiable y muy difícil de igualar, viviendo la transformación organizativa y deportiva en estos 48 años de su vida, donde ha reído y llorado con las alegrías y tristezas de los deportistas colombianos y con otros hechos que han hecho historia en el deporte olímpico y mundial.
Este año vivió sus decimosegundos juegos en Londres 2012 y terminó feliz con el desempeño de Colombia y con el espectáculo dado.
Este licenciado en Educación Física de la Universidad Pedagógica de Bogotá, de ancestro cundiboyacense, es el periodista deportivo de Colombia más versado en todos los deportes, no solo en ciclismo, como muchos piensan, porque lo ven siempre en el Transmóvil Amarillo de RCN en las
carreras del pedal.
El Profe Urrego, como se le conoce cariñosamente, habló con EL HERALDO de lo que han sido sus vivencias olímpicas en estos 48 años.
¿Cómo analiza el avance que se ha dado desde los primeros juegos hasta los de este año?
El avance del deporte es el reflejo del avance de la sociedad, del mundo al que hemos pertenecido y que nos tocó vivir. Es indiscutible que en todos los aspectos (organizativo, técnico, deportivo, científico), los Juegos han evolucionado como tenía que evolucionar la humanidad. En lo que a mí corresponde, desde 1968 que estoy vinculado a los Juegos Olímpicos, primero como deportista en la Olimpiada de México y luego siempre como periodista, he sido testigo fiel del proceso y del avance de las comunicaciones, de la metodología, de las técnicas, de la estrategia, de todo lo que tiene que ver con el rendimiento el hombre y la mujer en todas las disciplinas deportivas.
¿Hasta dónde fue bueno y hasta dónde malo el avance tecnológico para la competición?
No, yo creo que no tiene nada de malo porque la tendencia del ser humano es superarse en todo sentido. En el intelectual, por ejemplo, un escritor hace una novela buena, pero luego quiere hacer una mejor enseguida. Nosotros como periodistas escribimos un buen artículo pero queremos luego hacer otro mejor y lo hacemos. Entonces me parece que se le debe muchísimo el progreso del deporte a la ciencia, a la medicina, a la investigación, a la aplicación de todos los conocimientos que la humanidad ha venido acumulando en estos 40 años, en lo que a mí me corresponde.
¿Qué es lo más bonito que ha visto en los Juegos?
La inauguración de Beijing hace cuatro años, única, incomparable. Y deportivamente son muchas cosas, pero por ejemplo en México 68 estaba compitiendo y cuando dejé de correr vi pruebas y aprecié el salto de la historia, el 8.90 metros de Bob Beamon. Cada olimpiada nos ha dejado alguna marca, algún hecho histórico, una hazaña que nos hace recordarla por siempre. Las siete medallas de Spitz en 1972. En mi caso la primera medalla olímpica de Colombia, de Helmut Bellindgrodt, en Múnich 72. Y lo más grande, la de oro de María Isabel Urrutia. Tengo la fortuna de haber vivido todas las medallas de Colombia en las justas.
¿Y cuando nos han robado medallas, como a Eliécer Julio en 1988, le dio rabia?
He aprendido que en el deporte vale todo desde el orden político, social, los errores y aciertos de los jueces cuando la cuestión es visual. Diría que es lamentable cuando se pierde injustamente, pero infortunadamente eso hace parte de competir.
¿Cómo vio a Colombia en Londres 2012?
He aprendido también que no es bueno colgar las medallas antes de tiempo porque todo hay que correrlo, todo hay que jugarlo y nada está escrito. Lo que sí existe son opciones de luchar por una medalla o puestos de honor. En mi opinión, para estas Olimpiadas sobresalían tres deportistas que son Catherine Ibargüen, Juan Esteban Arango y Mariana Pajón. Eran los más claros por lo que habían hecho en los Mundiales, y por fortuna Catherine y Mariana lo consiguieron. Los demás han sido una muy grata sorpresa para todos, y premio a su trabajo y esfuerzo. Esto no es decir ya gané, no, hay que superar muchas cosas para llegar a la final y esperar que ese día todo salga bien porque hay muchos factores que juegan con los resultados.
¿Qué es lo que le gusta ver en unos Juegos?
Varios espectáculos, pero por ejemplo los 100 metros, algo que todo el mundo quiere ver y solo dura 9 segundos y 70 centésimas. Pero millones de personas en el mundo y 80 mil en el estadio lo disfrutan. Para mí hay tres eventos, aparte del ciclismo, que me apasionan: la gimnasia olímpica, que es un espectáculo maravilloso, de arte y plasticidad; el baloncesto, a partir de cuando comenzaron a ir los mejores de la NBA, y el atletismo, claro, que es un espectáculo sensacional, sin igual.
Muchos creen que El Profe Héctor Urrego es solo ciclismo, pero no, es el más versado en varios deportes…
Sí, hay algo que modestamente digo, es que antes que periodista yo soy profesor de educación física y por eso tengo el conocimiento, la experiencia, el lenguaje y sabe en qué consiste cada una de las pruebas. No me las sé todas, pero sé diferenciar cada una de las modalidades deportivas y cada una de las competencias. Sé cómo se gana y cómo se pierde en cada competición. Entonces eso me facilita hablar cuando lo debo hacer —no pontificar— de cada una de las modalidades deportivas. Por eso tengo esa ventaja y autoridad para hablar.
¿Cuándo ha llorado por triunfos colombianos?
Varias veces, yo soy muy sensible. Con el oro de María Isabel Urrutia, porque eso fue un momento muy especial. Tenía muchas connotaciones. Eso en cuanto a Olímpicos, pero hubo otros casos, como el triunfo de Alfonso Flórez en el Tour de L’Avenir de 1980 y el de Lucho Herrera en la Vuelta a España de 1987.
¿Y lo ha hecho por algo triste?
Claro. Las honras fúnebres en honor de los atletas asesinados por terroristas en los Olímpicos de Múnich 72, me tocó vivir eso y relatarlo. Fue duro, eso me conmovió mucho, me dio mucha tristeza.
¿Cuántos Olímpicos más espera cubrir?
(Risas)… nooo, no sé, es muy difícil calcular. Lo que me siento es un privilegiado de la vida, porque he tenido la salud y la opción —gracias al deporte y al trabajo como periodista— de estar en 12 Juegos Olímpicos, algo difícil para cualquier ser humano.
Por Carlos A. Gracia B.
Especial para EL HERALDO