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Deportivo Pereira, Torneo Águila
Deportivo Pereira busca el ascenso en el Torneo Águila.
Colprensa

El ascenso, ¿celebración efímera?

Las reglas de la Dimayor ponen a sufrir a los que llegan a la A.

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Después de 37 partidos para Deportivo Pereira y Cortuluá que jugaron la final del primer semestre, y 35 partidos para equipos como Boyacá Chicó, Deportes Quindío, Real Cartagena por hablar solo de los que pelean a través de la reclasificación, el Torneo Águila busca su desenlace en las últimas fechas, contando fase de cuadrangulares y la gran final.

Pero con el sistema y la reglamentación de la competición cabe una pregunta, ¿hasta cuándo los equipos que ascienden celebran en diciembre y empiezan a sufrir y llorar en enero? Y es que la forma como está determinado el ascenso en nuestro país tiene determinado que los dos equipos que ascienden lo hacen con el puntaje del último de la Liga

El artículo 18 del reglamento de la Liga Águila estipula que los clubes ascendidos de la categoría Primera B 2019 ingresarán con los mismos puntos y goles del club que ocupe la posición decimoctava (18) de la tabla de Descenso 2020

Sin embargo, las matemáticas son exactas; si a 20 competidores de la Liga le quitamos dos equipos que van a la B, quedan 18, o sea el puntaje de los ascendidos es con los números del último, cosa poco equilibrada, ya que les toca arrastrar con pésimas campañas de los que salvaron el año en la primera A del balompié colombiano

Es por ello que los ascendidos, por hablar de los más recientes, Unión Magdalena y Cúcuta Deportivo, celebraron en diciembre y a partir del 2 de enero sufren para evitar el descenso de nuevo, cosa que le está costando más al cuadro de Santa Marta.

Si revisamos los mas recientes equipos ascendidos nos damos cuenta que son pocos los que se salvan y los que se han quedado en la máxima categoría, excepto América, Bucaramanga y Jaguares.

En el 2013 ascendieron Uniautónoma y Fortaleza; en el 2014 los ascendidos fueron Jaguares y Deportes Quindío; en el 2015 Bucaramanga y Fortaleza; 2016 América y Tigres, 2017; Boyacá Chicó y Leones y los más recientes Cúcuta y Unión Magdalena 2018.

Este sube y baja de los equipos de la categoría B a la A y la caída nuevamente, se da por el sistema de juego, por las reglas que indican que los dos ascendidos como premio llegan con los números del último. Cuesta sostenerse, basta con recordar que el todopoderoso América de Cali, logró el ascenso el 27 de noviembre del 2016 (después de 5 años en la B)y solamente faltando tres fechas para terminar la Liga Águila 2017. Logró salvarse de caer de nuevo, y eso que hablamos de un equipo con historia e

Infraestrucutura y casi cae de nuevo

¿Hasta cuándo el ascenso en el fútbol de Colombia será celebración efímera? Esa respuesta solo la tienen los directivos de los equipos, los que conforman la Dimayor, los que le temen y rechazan de plano el descenso directo (es decir por la campaña de un año y no de tres), porque un equipo grande hará una campaña mala, mas no tres; mientras a los chicos les cuesta sostenerse máxime si recién llega de la B.

Sería saludable, equitativo y muy sano que estudiarán otra forma de premiar a los que han luchado durante años y años por estar en la máxima categoría del balompié colombiano, ya que como al directivo le da miedo perder la categoría cambiando a un descenso directo ( que desciendan los dos últimos de cada año), piensen en que cada equipo haga su propio promedio, eso pensando en todos; o que los que recién llegan del Torneo Águila lo hagan con el puntaje del 15 o 16 en la tabla, mas no con los puntos del último porque se ha convertido en el mayor castigo.

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Antena 2
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